Los extranjeros buscan en España tratamientos de fertilidad baratos

Fuente: Diario de León
El periodo estival trae consigo un «repunte» de los pacientes extranjeros que visitan las clínicas de reproducción asistida españolas, fundamentalmente las del arco Mediterráneo, en busca de un tratamiento de fertilidad más barato, más efectivo o con menos restricciones legales que en sus países de origen. No se trata de «turismo reproductivo», matizó el presidente de la Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida (Anacer), Rafael Bernabéu, quien considera este concepto «desafortunado».

En su opinión, este hecho debe identificarse como una «migración reproductiva» o un «movimiento migratorio en busca de un embarazo», ya que «la gente no acude a las clínicas para llevar a cabo una actividad lúdica como es el turismo».

Desde los años ochenta, España se ha convertido en «uno de los países líderes con buenos resultados» en técnicas de reproducción asistida y esto, junto a una legislación «abierta» donde la única prohibición reside en la subrogación uterina.


Reino Unido debate una ley para que los hijos de donantes conozcan su origen

Fuente: elmundo.es
Un grupo influyente de ministros británicos ha lanzado una propuesta de ley con el siguiente propósito: permitir que cualquier persona pueda saber si ha nacido por medio de una donación de óvulos o esperma. El informe impulsa un mayor acceso al registro de donantes y tiene como principal objetivo reconocer el derecho de toda persona a conocer sus orígenes. La legislación británica actual no obliga a los padres a informar a sus hijos sobre esta cuestión. El comité encargado de realizar esta propuesta explica que obligar por ley a que los padres tomen esta decisión es algo difícil de llevar a cabo en la práctica. Por eso, argumentan que la mejor opción pasa por facilitar el acceso a esos datos en la partida de nacimiento.

“Si los padres quieren engañar a sus hijos es decisión suya, pero creemos que el estado no debería ser cómplice de eso”, explica Phil Willis, miembro del comité, en unas declaraciones para ‘The Guardian’. “Informar a los hijos sobre su origen biológico les permitirá encontrar la identidad de sus padres genéticos”, añade el propio Willis.

La propuesta está siendo estudiada, pero de llevarse a cabo, implicaría realizar cambios legislativos en áreas éticamente controvertidas en Reino Unido como la creación de embriones compatibles para salvar la vida de hermanos, el excesivo uso de estos y la necesidad de que los hijos concebidos por tratamientos de reproducción asistida tengan la figura legal de padre.

En la propuesta de ley también se insta al gobierno a extender el límite legal del almacenamiento de embriones por fecundación ‘in vitro’ de cinco a 10 años. Así, si pasada una década años siguieran almacenados, podrían enviarse, con el consentimiento de la pareja, a la Autoridad de Embriología y Fertilización Humana (HFEA) para un uso científico.

Sin derecho al anonimato

Desde 2005 los donantes de esperma u óvulos en Reino Unido no tienen derecho al anonimato. Según esta ley los niños concebidos de este modo tienen derecho a identificar a sus padres genéticos una vez hayan cumplido los 18 años, como ocurre con los adoptados.

La legislación española, por el contrario, establece como requisito el anonimato y a pesar de que la ley prohíba pagar por este tipo de donaciones, en la práctica se lleva a cabo una compensación económica. Ésta suele ser de entre 30 y 60 euros por cada muestra de semen y unos 600 euros por cada donación de óvulos.


Según un experto la fertilidad de las mujeres es residual

Fuente: Azprensa.com
Los resultados señalan que a partir de los 35 años la fertilidad disminuye de manera considerable, y a los 38 años puede decirse que en la mayoría de casos la fertilidad es residual A partir de los 38 años, la fertilidad de la mujer, o probabilidad de lograr un embarazo espontáneo, es residual, según anució el viernes el vicepresidente de la Sociedad Española de Fertilidad, el doctor Federico Pérez en el marco del curso ‘La perspectiva de género en el ámbito de la salud’, celebrado en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

“Los resultados obtenidos a través del estudio de grandes poblaciones demuestran que a partir de los 35 años la fertilidad disminuye de manera considerable, y a los 38 años puede decirse que en la mayoría de casos la fertilidad es residual”, afirmó el doctor Pérez, quien explicó que “se plantea de esta manera una nueva edad de reproducción social”, lo que significa que la mujer empieza a plantearse el deseo de maternidad pasados los 30 años, al final de la edad de reproducción biológica.
Entre las causas que determinan el retroceso de la reproducción en casi una década, el especialista señaló la incorporación de la mujer al mercado laboral y el consiguiente control de la fertilidad ligada al uso generalizado de métodos anticonceptivos, como las más relevantes.

Asimismo, las consecuencias más comunes de la nueva edad de reproducción social, se concretan en: alteraciones meióticas, que producen fracasos de la fecundación o pérdidas estaciónales; y el desarrollo de embriones viables con alteraciones cromosómicas, entre las que se encuentra el Síndrome de Don.
Este incremento de la edad de la primera maternidad implica el aumento de la utilización de las técnicas de reproducción asistida. En este sentido, el vicepresidente de la Sociedad Española de Fertilidad indicó que “hay un claro incremento de la demanda, pero el perfil de estas pacientes aumenta el riesgo de aborto y de generar embriones con problemas genéticos”, concluyó.