Niños o niñas, elegir «a la carta»
Fuente: abc.es
Ya no hace falta deshojar la margarita para saber si será niño o niña. Ni recurrir a conjuros, ungüentos o teorías peregrinas para lograr la descendencia soñada, un empeño que ha acompañado a todas las culturas. Ya Anaxágoras (500-428 a.C.) pensaba que los espermatozoides producidos por el testículo derecho daban varones, mientras que su compañero originaba descendencia femenina. Esta creencia perduró hasta el siglo XVII.
Hoy los límites están marcados por la ética y la legislación.Hay varias formas de elegir el sexo de un bebé antes de que una mujer se quede embarazada, o al menos de aumentar mucho las posibilidades de acertar. La mayoría son procedimientos desarrollados originalmente para tratar problemas de infertilidad o prevenir enfermedades genéticas, como el diagnóstico de embriones. Esta última es la más exacta y también la más complicada. Obliga a pasar por un tratamiento de fecundación «in vitro» y a descartar embriones sanos tras una biopsia, sólo por razones de género. Motivo por el que esta técnica no se popularizó, ni siquiera en Estados Unidos, donde es legal elegir el sexo de los hijos para buscar el equilibrio familiar.
Separación de espermatozoides
Pero ya existen otros métodos menos polémicos y más económicos que permiten decidir antes de la concepción. Son los que separan los espermatozoides con carga genética masculina de los femeninos, porque es el varón el que «decide» el género de los hijos.
El primero desarrollado se sirve de un tinte químico, inocuo y fluorescente. Con esta tintura, los médicos colorean el semen y lo exponen a luz ultravioleta. La técnica se basa en el hecho de que la única diferencia entre un espermatozoide con más probabilidades de engendrar un niño (con mayoría de cromosomas Y masculinos) y otro con más cromosomas X (femeninos) es que el primero tiene menos porcentaje de material genético. Así, cuanto más brillante es el destello, más ADN contiene el espermatozoide del padre, con lo que es más fácil separar las muestras de cada sexo. Bastará con inseminar a la futura madre con el espermatozoide elegido. Leer más »

