Clínicas de reproducción asistida estudiarán cómo repercute la contaminación en la fertilidad masculina
Se trata de un proyecto pionero en España que detallará las diferencias regionales que puede acusar el esperma | 06 de junio de 2007
Fuente: consumer.es
Centros de reproducción asistida de toda España han puesto en marcha un proyecto para analizar el esperma de jóvenes españoles de 18 a 25 años al objeto de comprobar su grado de fertilidad, medir la influencia de la contaminación ambiental y las posibles diferencias geográficas debidas a este factor.
Esta iniciativa, pionera en España, está promovida por el Instituto Marqués, la Asociación de Centros Privados de Reproducción Asistida (ANACER) y la Asociación Española de Andrología (ASESA). Con ella pretenden desterrar los hasta ahora considerados “culpables” de la baja fertilidad masculina, como el estrés o los hábitos de vida poco saludables, porque sospechan que los “malos de la película” pueden ser otros.“Nos planteamos que el deterioro de la calidad del semen puede estar influenciado por la contaminación medioambiental y, por tanto, sufrir grandes variaciones geográficas”, señala Juan Álvarez, profesor de Biología Reproductiva de la Universidad de Harvard (EE.UU.).
Formación testicular
El problema no sería tanto vivir en un ambiente degradado como haber sido gestado en un entorno en contacto con sustancias químicas, metales pesados, etc., porque esa contaminación “podría afectar a la formación testicular del feto”.
Las sospechas de los promotores del proyecto nacen de investigaciones previas realizadas en 2003, en las provincias de Barcelona, Tarragona y La Coruña. El 65% de las muestras de semen de La Coruña eran normales en motilidad y concentración de espermatozoides, frente a apenas el 35% de las de Barcelona, y un porcentaje similar en Tarragona. Las dos provincias catalanas sufrían, además, mayor incidencia de infertilidad masculina, y ello a pesar de que los donantes gallegos llevaban unos hábitos de vida menos saludables. La calidad del semen no resultó peor en los varones que trabajaban con tóxicos, pero sí en aquellos que vivían en áreas con mayor concentración industrial o complejos químicos.
Marisa López-Teijón, jefa de Reproducción del Instituto Marqués, dice que “todos los jóvenes de hoy debieran hacerse seminogramas para detectar posibles problemas en el futuro”. López-Teijón solicita, para llevar a cabo el proyecto, la colaboración voluntaria de jóvenes de 18 a 25 años cuyas madres hayan residido en España durante el embarazo.
El estudio será realizado en 62 clínicas especializadas en tratamientos de fertilidad de todo el país. En la página web www.hoynotelopongas.com se detallan las instrucciones para participar, así como los centros autorizados en cada provincia.
A través de esta web, el voluntario rellenará un cuestionario, de forma totalmente anónima, sobre sus antecedentes médicos, hábitos de vida y lugar de residencia de su madre durante el embarazo.
Automáticamente recibirá una contraseña con la que identificará su muestra de semen, e imprimirá un consentimiento informado conforme autoriza que su semen sea analizado y posteriormente destruido. Con esa contraseña conocerá desde la web el resultado del análisis practicado a su esperma.