Embarazo fuera de lugar

FUENTE:nuevaprensa.com

Las posibilidades de un embarazo ectópico son pocas, sólo se presentan en 2 de cada 100 casos, pero cuando aparece es necesario actuar con prontitud para evitar secuelas en concepciones futuras. En una gestación normal el óvulo es fertilizado por el esperma en la trompa de Falopio y desde allí se dirige a la cavidad uterina, donde se produce la implantación. Este desplazamiento es posible gracias a unas estructuras minúsculas en forma de pelillos (cilios), ubicados en la capa interna de la trompa, y que empujan al huevo a través de ella.
Mal ubicado

En unas pocas fecundaciones – 2 de cada 100-, el óvulo no cumple su recorrido y termina implantándose en otro lugar diferente del útero, es lo que se denomina embarazo extrauterino o ectópico. En el 95% de los casos lo hace en las trompas, en el 25% se aloja en el cuello uterino, y el porcentaje restante en el ovario, en la cavidad abdominal u otro órgano dentro de la pelvis. Aunque ninguno de estos embarazos llega a término, ya que en su mayoría el embrión fallece en etapas tempranas e, incluso, no llega a desarrollarse; si no se les trata a tiempo comprometen el sistema reproductor de la mujer, complicando concepciones futuras.Las señales

Al tener la certeza de un embarazo, es importante las señales de su cuerpo. Por ejemplo, el 50% de los casos son asintomáticas hasta la cuarta semana, momento en el cual el embrión ha crecido lo suficiente como para romper el sitio donde se ha ubicado. La sangre liberada en este proceso causa la irritación del peritoneo, membrana que cubre los órganos intraabdominales, y es cuando se presenta el dolor abdominal y las pérdidas vaginales; primera señales físicas evidentes del embarazo ectópico.

Opciones de tratamiento

La diferencia de un tratamiento de un caso a otro en el tamaño del embrión y en el resultado del test de embarazo. Si el embrión no supera los dos centímetros, y la prueba de embarazo (Beta HCG) arroja un nivel de 2.500 unidades o menos de la hormona gonadotropina coriónica, se tratará con medicamentos hasta que el embrión sea absorbido por el cuerpo. En caso contrario, se practica una Laparoscopia para extraer el embrión. Y si la presión del huevo fecundado ocasionó una ruptura con hemorragia interna importante se realiza, de emergencia, una laparotomía.

Con medicamentos: Se suministrara un fármaco por vía oral o intramuscular que impide el crecimiento del embrión hasta que es absorbido. Su éxito entre el 77 y el 94 %. La ventaja de este tratamiento es que no requiere hospitalización.

Laparoscopia: A través de una pequeña incisión, que se realiza en la parte baja del abdomen, se introduce un laparoscopio ( tubo por donde pasa una cámara de vídeo) que facilita al cirujano sacar el embrión, y repara o extirpar la trompa afectada. Este procedimiento normalmente se realiza bajo anestesia general. Sus dos ventajas mas evidentes son: mínimo dolor poscirugía y una menor tasa de infección de la herida.

Laparatomía: Es una intervención quirúrgica abierta que consiste en practicar una incisión por encima de la línea del vello del pubis para extirpar la trompa rota, y limpiar la cavidad pélvica de la sangre allí acumulada.

Post-ligadura

Las mujeres que logran quedar embarazadas después de una reversión de la ligadura de trompas tienen 64% de riesgo de tener un embarazo extrauterino.

Esto debido a la alteración en el ducto de la trompa que hace más difícil el desplazamiento del embrión fecundado.

Evitando riesgos

El diagnostico temprano es clave, pues evita que el huevo mal implantado crezca y ocasiones daño en los tejidos que no están diseñados para albergarlos. El mayor riesgo es una hemorragia interna, que en algunos casos es fatal, también se trata de evitar el compromiso de la vida reproductiva futura, cuando se intenta salvar la trompa afectada, en lugar de extirparla.

Factores en contra

Algunos antecedentes sirven de alerta sobre la predisposición de una mujer a un embarazo ectópico:

Las cicatrices en la trompa, causadas por antiguas infecciones pélvicas, suelen ser causantes de que el huevo, en lugar de seguir su camino hacia el útero, se detenga en la trompa.

Anomalías congénitas de las trompas que acaban entorpeciendo el paso del huevo.

Se cree que la píldora anticonceptiva actuaría sobre los cilios, lo que dificulta el transporte del huevo.

Por su parte el dispositivo Intrauterino crea 5% de riesgo de predisposición.

Otros factores que influyen son: edad mayor de 35 años, historial de enfermedad inflamatoria pélvica, embarazos extrauterinos previos, endometriosis, cirugías realizadas en las trompas de Falopio o en útero, hábito del cigarrillo (más de 20 al día), y tratamientos para fertilidad (el uso de progesterona y clomifeno pueden inferir con una adecuada motilidad de las trompas).

Embarazos futuros

Si debido a un embarazo extrauterino fue necesario realizar una cirugía en las trompas de Falopio, o se llegó hasta la extracción de una de ellas, aún existe la posibilidad de lograr un embarazo con 70% de posibilidades de éxito. Aunque la nueva gestación se considera de alto riesgo y requiere un control prenatal estricto.

Las pruebas

Ante “el campanazo” de los síntomas es urgente consultar al medico, quien realizará las siguientes pruebas para descartar o confirmar un embarazo ectópico:

Prueba de embarazo: para verificar si aun existe o no la gestación.

Examen Pelvico: Se revisa si hay sensibilidad o dolor, y se intenta palpar el embarazo en algunas de las trompas.

Especuloscopia: En los casos en que el embarazo se ubique en el cuello uterino, se acude a este examen que se realiza en dicha cavidad con un espéculo. Gracias a la valoración es posible determinar la ubicación, compromiso y tamaño del embrión.

Ultrasonido: confirma si el embarazo está en el útero o en las trompas de Falopio, y se busca la presencia de sangre dentro de la cavidad abdominal.

Laparoscopia: este examen es el último paso, con él se corrobora la existencia de un embarazo extrauterino.