LAS NUEVAS FORMAS DE VIDA PRODUCEN ESTERILIDAD
Traducción del artículo publicado en la revista Argiak en el mes de Marzo.

Son muchas las parejas con ganas de tener hijos pero con imposibilidad de hacerlo. Además, cada vez tenemos los hijos más tarde, pero las investigaciones han facilitado el camino a los que se encentran en esta situación, ya que los tratamientos son más efectivos día a día. Hemos hablado con afectados y expertos.
De cada 10 parejas, una no puede tener hijos por su cuenta y en nuestra opinión esto es uno de los problemas más grandes del mundo desarrollado. Muchos hablan de epidemias. Otros muchos de la necesidad de acabar los estudios poniendo la excusa de conseguir un trabajo y una vivienda para vivir. Aunque la natalidad se esté manteniendo, gracias a los inmigrantes vemos más niños en la calle. ¿Que está sucediendo?
Querer y no poder tener un niño
Cuando hablamos de los problemas para tener un niño. Se deben resaltar bien dos casos: la esterilidad y la infertilidad. La esterilidad es aquella en el que la mujer a pesar de intentarlo no se queda nunca embarazada. O en el caso de los hombres, el que no puede dejar embarazada a la mujer. Las que tienen infertilidad, en cambio, se pueden quedar embarazadas pero el niño lo perderán una y otra vez. Lo más frecuente es la esterilidad. En Europa, el 20% de las parejas que están en edad de tener un niño tienen este problema. A modo de ejemplo, en el Hospital de Cruces (en la zona de Bilbao) tiene 12000 consultas anuales sobre este tema. Aun así, hoy por hoy la esterilidad en la mayoría de los casos tiene solución, no en cambio la infertilidad. Por eso, según los expertos la infertilidad es más grave, es mas difícil diagnosticar que en el caso de la esterilidad. Según nos ha explicado Koldo Carbonero del servicio de reproducción de la clínica Quirón de San Sebastián, “aunque una mujer se quede embarazada saber la razón por la que siempre pierde el niño es muy difícil y aún es mas difícil hacerlo frente o ponerle un tratamiento correcto”.
Somos padres viejos
La razón principal del aumento de la esterilidad es que cada vez tenemos los hijos más tarde, el tabaco y el stres también influyen, así mismo llevar ropa muy ajustada, pero lo más grave es lo ya mencionado: se nos pasa la edad. Es la edad de la mujer la que se debe tener en cuenta: la edad más apropiada es entre los 18 y los 30. Los hombres por lo normal, mantienen por más tiempo la capacidad de tener hijos. APRAE se ha creado hace poco en el País Vasco en ayuda a la esterilidad e infertilidad, teniendo como objetivo informar y ayudar a las parejas con este problema. Cinco compañeras, todas mujeres, se han puesto a trabajar. Isabel Corbacho es un miembro de la asociación y ha sufrido este problema. Nos ha contado que se ha quedado asombrada. Hasta ahora en busca de consejo sólo les han llamado mujeres, pero en el caso de parejas en edad de fértil, la esterilidad es cada vez menor en el caso de las mujeres y cada vez es más frecuente el caso de hombres con semen de baja calidad. Según, Carbonero esto tiene su explicación: “antes el factor tubarico era corriente: cuando se usaba la píldora en las relaciones sexuales en lugar de preservativos, ya que con la píldora no se protegían las infecciones que pudieran aparecer en las trompas. Ahora, como se usa el preservativo para hacer frente al SIDA, las mujeres con ese problema se han reducido”.
De los cambios tecnológicos al esclarecimiento de los jeroglíficos de la genética
Los tratamientos también son diferentes para la esterilidad e infertilidad. La esterilidad en una minoría de casos, el tomar medicación o el tener relaciones sexuales programadas es suficiente. En la mayoría de los casos, en cambio, se necesita la ayuda de la reproducción asistida. En estos tratamientos la fertilización se da sin relaciones sexuales. Hace unos 50 años se empezaron las pruebas e investigaciones en este campo. Primeramente, se hicieron inseminaciones artificiales a través de los donantes, copiando la técnica que usaban los veterinarios. El siguiente paso fue la fecundación “in vitro”, en el laboratorio. En los últimos años, han trabajado para convertir esa técnica cada vez en más microscópica y de ese modo, poco a poco, han conseguido aumentar el número de fertilizaciones. Dependiendo del caso se usa una técnica u otra. A partir de ahora, la genética marcará los pasos, según el responsable de la clínica Quirón, esta técnica cualitativamente es muy diferente, ya que gracias a la genética se pueden solucionar casos de esterilidad o de prevención contra tantas enfermedades que antes no se podía. Es decir, antes existían casos de parejas que no podían tener hijos por no poder cumplir un factor genético, y actualmente, utilizando la técnica basada en la genética, se puede corregir esas imposibilidades genéticas. Carbonero ve un gran avance en eso.
No es fácil, ni tampoco barato
Todos estos tratamientos sobre todo se realizan en clínicas privadas. Osakidetza también ofrece el servicio, pero según nos ha contado la secretaria de APRAE Isabel Corbacho, hay muchas parejas que no están dispuestas a aguantar largas listas de espera: “Muchas hemos tomado tarde las decisión de ser madres y para cuando te das cuenta que tienes un problema, por lo menos has perdido otro año. Entre la lista de espera, poner el tratamiento, y conseguir quedar embarazada pasa demasiado tiempo. Es un gran riesgo.” Osakidetza solo admite a mujeres de menos de 40 años, y los médicos recomiendan esperar un año para conseguir un embarazo de forma natural. Las que no cumplan esas condiciones o las que no quieren estar esperando, directamente optan por las clínicas privadas. Reciben tratamiento enseguida, pero suele ser muy caro. Normalmente, en cada intento para quedarse embarazada una pareja gasta 6000 euros y sin necesidad de conseguirlo, para otro intento hay que volver a pagar. Isabel corbacho nos ha contado su caso. Ahora esta cerca de tener un hijo y dolorida pero alegre nos ha acogido. Le ha costado muchísimo llegar a este punto, tanto psicológica como económicamente. Por eso, hace dos peticiones al área de salud: “Deberíamos seguir el modelo de Cataluña. Allí, a pesar de recibir el tratamiento en una clínica privada, la red pública se hace cargo de los medicamentos y con eso por lo menos la pareja se ahorra 2500 euros. Además, ofrecer ayuda psicológica es imprescindible, ya que ayuda a las mujeres y hombres a superarlo”. Peticiones de todo tipo
No solo las personas que tienen algún problema físico para tener niños son los únicos que reclaman ayuda en la fertilización. Las parejas homosexuales y las mujeres que quieren ser madres sin pareja también utilizan este tipo de técnica. La ley española lo acepta, pero el problema es que no hay demasiados donantes. Echando cuentas, la mujer ya no necesita la ayuda del hombre para salir hacia delante y la media de vida de las mujeres del País Vasco la tienen por encima de los 80 años. Eso si, la naturaleza marca una edad para tener hijos y en contra de eso no se puede hacer nada. Por lo tanto, la lucha seguirá igual: concretamente, entre lo que reclama la naturaleza y las costumbres de la sociedad.