Más de dos años de espera para una fecundación in vitro en Osakidetza
Fuente: 20minutos.es GORKA ARTAZA. 14.12.2007
* Más de la mitad de las vascas optan por ir a clínicas privadas.
* Aun así, se tarda un año menos que en Madrid o Andalucía.
Hartas de esperar. Así quedan la mayoría de las mujeres que buscan ser madres a través de una fecundación in vitro en la sanidad pública vasca. No obstante, la media de espera para recibir el tratamiento ronda los dos años y dos meses. Aun así, es un año menos, por ejemplo, que en Madrid o Andalucía.
El proceso se alarga, sobre todo, debido a los tiempos de espera que hay entre una cita y otra, entre que estudian cada caso individualmente y entre lo que tardan en poner a la paciente en tratamiento en el Hospital de Cruces, el único de Euskadi en el que se utiliza la fecundación in vitro como método de reproducción asistida. «Sólo desde que llegan a la conclusión de que necesitas el tratamiento hasta que empiezan a dártelo puede pasar un año», explica una paciente.
La razón de estas largas demoras la ven los expertos en el hecho de que en la sanidad pública no se trabaja los fines de semana, no se realizan tratamientos en agosto y el personal es limitado. Por eso, cada vez más vascas ‘pasan’ de acudir a Osakidetza para ser mamás y ya son más de la mitad las que optan por ir directamente a la sanidad privada. Y eso, pese al precio; una fecundación in vitro puede costar en Euskadi entre 4.500 y 6.500 euros cada intento. «Lo que más gasta en un hogar son los hijos, al no tenerlos, las parejas han podido ahorrar bastante dinero y tampoco les supone un gasto tan alto», señala el ginecólogo bilbaíno José Luis Neyro.
Además, en Osakidetza no realizan la reproducción asistida a las mayores de 40 años.
¿PÚBLICA O PRIVADA?
Marta. Profesional sanitaria, Santurtzi. «Me cansé de esperar»
Marta (nombre ficticio), vecina de Santurtzi, tiene 37 años. Hace tres años, acudió a Osakidetza para someterse a la reproducción asistida. Al de un año y dos meses y, «cansada de esperar», decidió acudir a una clínica privada. Tras unos 7.000 euros gastados, aún no ha tenido suerte, pero no se queja. «Al menos en la privada no esperas y te hacen estudios para ver desde el principio si estás capacitada para tener hijos o no».
José Luis Neyro. Ginecólogo de Cruces, Bilbao. «En la privada no hay esperas»
El ginecólogo bilbaíno José Luis Neyro fue uno de los miembros del equipo pionero de fecundación in vitro en el Hospital de Cruces, en 1985. Neyro ve «lógico» que las mujeres vascas opten por ir a médicos privados. «A la sanidad pública vasca le falta todavía un empuje para dar una salida rápida a todas las pacientes que solicitan una reproducción asistida», explica. «Además, en la sanidad privada no tienen esperas…».
Me parece patético que el propio ginecólogo diga que le parece lógico que opten por un método privado, en vez de aprovechar la entrevista para hacer llamamiento a las autoridades para que hagan algo para solucionarlo. Y pero me parece la opinion de “«Lo que más gasta en un hogar son los hijos, al no tenerlos, las parejas han podido ahorrar bastante dinero y tampoco les supone un gasto tan alto», ah, claro, como estamos esperando a Osakidetza, que suerte, encima ahorramos para costearnos el tratamiento, jejeje … penosa la opinión de este doctor en el periódico.
Verónica el 19 Diciembre 2007 at 4:39
Lamentablemente en las entrevistas no sale publicado TODO lo que se habla con el periodista y se dice en ellas a lo largo de más de una hora…a veces; era yo precisamente, el que denunciaba la situación de indefensión que sufren los pacientes dadas las cortapisas que se les ponía en la medicina pública, pero en función de la falta de medios tanto humanos como técnicos. Más de una sanción algunos hemos recibido por denunciarlo incansablemente por años…y hasta en la comisión de sanidad del mismísimo congreso de los Diputados.
No somos los médicos, y yo menos que ninguno, los que programan las plantillas ni crean las listas de espera….Por eloo, precisamente por ello, es que me atrevía a denunciar públicamente la situación, sabedior de que muchas veces los pacientes se retaren por diferentes motivos, de salir en los medios.
Por éso afirmaba que “no me extraña que los apcientes opten por la medicina privada”
Lamento que Verónica interpretara mal las frases sacadas de contexto…
JL Neyro el 29 Diciembre 2007 at 11:13