Reino Unido debate una ley para que los hijos de donantes conozcan su origen
Fuente: elmundo.es
Un grupo influyente de ministros británicos ha lanzado una propuesta de ley con el siguiente propósito: permitir que cualquier persona pueda saber si ha nacido por medio de una donación de óvulos o esperma. El informe impulsa un mayor acceso al registro de donantes y tiene como principal objetivo reconocer el derecho de toda persona a conocer sus orígenes. La legislación británica actual no obliga a los padres a informar a sus hijos sobre esta cuestión. El comité encargado de realizar esta propuesta explica que obligar por ley a que los padres tomen esta decisión es algo difícil de llevar a cabo en la práctica. Por eso, argumentan que la mejor opción pasa por facilitar el acceso a esos datos en la partida de nacimiento.
“Si los padres quieren engañar a sus hijos es decisión suya, pero creemos que el estado no debería ser cómplice de eso”, explica Phil Willis, miembro del comité, en unas declaraciones para ‘The Guardian’. “Informar a los hijos sobre su origen biológico les permitirá encontrar la identidad de sus padres genéticos”, añade el propio Willis.
La propuesta está siendo estudiada, pero de llevarse a cabo, implicaría realizar cambios legislativos en áreas éticamente controvertidas en Reino Unido como la creación de embriones compatibles para salvar la vida de hermanos, el excesivo uso de estos y la necesidad de que los hijos concebidos por tratamientos de reproducción asistida tengan la figura legal de padre.
En la propuesta de ley también se insta al gobierno a extender el límite legal del almacenamiento de embriones por fecundación ‘in vitro’ de cinco a 10 años. Así, si pasada una década años siguieran almacenados, podrían enviarse, con el consentimiento de la pareja, a la Autoridad de Embriología y Fertilización Humana (HFEA) para un uso científico.
Sin derecho al anonimato
Desde 2005 los donantes de esperma u óvulos en Reino Unido no tienen derecho al anonimato. Según esta ley los niños concebidos de este modo tienen derecho a identificar a sus padres genéticos una vez hayan cumplido los 18 años, como ocurre con los adoptados.
La legislación española, por el contrario, establece como requisito el anonimato y a pesar de que la ley prohíba pagar por este tipo de donaciones, en la práctica se lleva a cabo una compensación económica. Ésta suele ser de entre 30 y 60 euros por cada muestra de semen y unos 600 euros por cada donación de óvulos.